domingo, 21 de diciembre de 2008

Y el viento...

Como en cualquier estampa
del loco hidalgo cervantino
altas aspas me reciben
como blancas banderas de metal,
como pululantes estrellas
de un cielo forastero.
Aborregadas y plomizas,
frágiles en su llanto
las nubes me amenazan,
con el color del óxido
y me obligan a entrar sin remedio
en este invisible lugar...

y el viento...
el sempiterno de los cojones.

Lugar desencantado,
agonizante de fuegos y humos
perseverante de olores y ruidos,
lugar de culto de Vulcano
y otros dioses menores,
que se divierten jugando
con el sino de hombres y mujeres
de un futuro desconocido.
Apenas si me deja respirar
este aire vicioso de colera.
Hierros, luces, sirenas encantadas
oscuridad fugaz, silencio pertubado...

y el viento...
el sempiterno de los cojones.

Putas cenizas y macilentas,
de bocas sin dientes y dudoso acento,
que me reverencian con dilección.
Guaperas engominados,
de chaqueta, cristal y coca
que me atisban con postergación.
Beatíficas hembras de abrigo largo
de golpe en el pecho y santoral.
Lugar de fácil calor de pecho ajeno
y frio de culo propio,
efímero en el sexo
escaso en el amor...

y el viento...
el eterno viento fugaz...
el sempiterno de los cojones.

2 comentarios:

Tucuyricuq dijo...

"Publicar un comentario en la entrada" no va a ser suficiente para hacer de este "comentario" un "encuentro". En breve llego, y nos debemos varios tes y miles de conversaciones... tengo ganas de enseñarte fotos, y que tu me hables de ellas.


Yo también te echo en falta. Quiero una noche en Higuera, frente a una candela y muchas horas. Un besazo!

Anónimo dijo...

Pau! el color del texto de los comentariossss!! que no se pueden leer!! o es que lo haces asi para darle intriga?


Güena idea lo del blog!!!!ánimo y sigue escribiendo!!